Diarios.
28-01-2007 10:08:27

Le pedía continuamente poder leer lo que había escrito, que le enseñase lo que componía, y ella se negaba una y otra vez. Hasta que llegó un momento en que escondía su cuaderno o dejaba de tocar cuando le oía subir las escaleras. Se acercaba tímida a él, que sabía de su ocultación, y se besaban en un silencio hosco por parte de él, culpable por parte de ella.
El tema se volvió recurrente y agrio. Él se sentía excluido. Ella tenía la sensación de que la estaban forzando.
No valían las excusas, el decirle que era demasiado personal, que era como si le leyera en alto su diario. "¿Y qué tienes que esconderme en tu diario?" A esa pregunta ella no sabía qué contestarle, pues realmente no había nada que ocultar, sólo eran pensamientos, sueños, lo que había pasado durante la jornada. Lo que ella había visto de ese día.
Repentinamente se dió cuenta de que él no tenía ninguna vida propia, que ella era la que llenaba su vida. Comenzó a sentir ahogo.
K.R.
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