Laburo España: 250.000 ofertas de empleo

El Blog Estepario

Cine, cultura y realidad

Raciocinio contra Fantasía – A propósito de LA JOVEN DEL AGUA.

03-10-2006 12:55:18


La Joven del Agua está recibiendo críticas de muy diverso corte. Navegando por internet uno puede encontrarse desde quienes piensan que es una obra maestra -creo que ésta es una valoración exagerada-, hasta los que opinan que deberían quemarse todas las copias, y que el Señor Shyamalan es un cuentista (y nunca mejor dicho).

Las críticas de una u otra parte se centran más que nada en el tema. Y allí nos encontramos con la dicotomía entre los partidarios del género «fantástico» y los partidarios de una visión «racional» de la vida.

Como han señalado los partidarios de la película, hay que tomarla como una fábula. Y si ya a los racionalistas esta palabra les pone la carne de gallina de por sí, el problema añadido con el que tendrán que lidiar en La Joven del Agua es que, siendo fiel a la categoría “cuento”, requiere al desarrollarse en el mundo real de una capacidad para la “imaginación fantasiosa” aún mayor para creer en lo que se está narrando. El argumento, como el de cualquier cuento, no tiene ni pies ni cabeza, pero sí actores de carne y hueso para desarrollarlo, si bien en papeles generalmente paródicos, sencillos, que solamente existen en función de las características que aportan a la fábula. El director y guionista, M. Night Shyamalan, no bucea en los caracteres, no está interesado en los retratos psicológicos –salvo en lo que respecta a Cleveland, el protagonista encarnado por Paul Giamatti-.

Esto también es coherente con la filosofía de los cuentos.Al cuentacuentos lo que le importa es la moraleja final, lo que pasa entre medias puede carecer aparentemente de lógica: monstruos que salen del césped, una leyenda contada poco a poco por una mujer china a través de su hija (una asio-americana con un coeficiente intelectual de 50, por cierto)...

Los partidarios del realismo empezarán a removerse incómodamente en sus butacas a los diez minutos, cuando la narf Story (Bryce Dallas Howard, cuyo nombre en la ficción lo dice todo) sale de la piscina que cuida Cleveland y comienza expresar lo que revela su nombre, la historia del film. En puridad la incomodidad se habrá manifestado ya en los títulos de crédito, que detalla el origen primitivo del distanciamiento entre los seres del agua y los de tierra, como anticipio a lo que va a pasar más tarde. Si no se acepta esa introducción, si no dejamos la lógica de lado y no nos preparamos para escuchar un cuento de dos horas de duración, estamos perdidos. Los partidarios de la fantasía, en cambio, se sumergirán en la historia y reirán y se emocionarán tanto con los personajes como con la evolución de la trama.



Como muestra, dos escenas que pueden levantar pensamientos completamente opuestos en ambos tipos de espectadores :

-Cuando Cleveland se sumerge en la piscina para adentrarse en unas grutas que han sido utilizadas desde tiempos inmemoriales, el partidario del realismo se preguntará de inmediato qué sentido tiene que una piscina comunitaria albergue unas grutas. El fantasioso aceptará el hecho con naturalidad. En cualquier caso la escena representa el segundo bautizo de Cleveland, un ex-doctor que ahora trabaja como portero en un edificio de apartamentos tras la traumática muerte de su familia. Habiendo dejado detrás de sí todo sueño, será con la aparición de Story en su vida, cuando recupere la capacidad de soñar y vivir.

-Cuando el hijo de uno de los inquilinos intenta encontrar pistas para resolver el problema en que se encuentran leyendo tapas de envases para cereales. Un detalle argumental falto de lógica que desesperará al racionalista, mientras que para el fantasioso supondrá una ilógica consustancial a las narraciones infantiles: ¿Qué tiene más sentido que el que un niño interprete señales en una narración explícitamente dedicada a su entendimiento?

Shyamalan no es arbitrario. En muchas secuencias de La Joven del Agua deja claro que la lectura del espectador debe ceñirse al sentido de una fábula: cuando uno de los inquilinos del complejo intenta encontrar significados en un damero maldito y empieza a dudar de sus deducciones otro personaje le responde que no importa, puesto que están en un cuento. Otro momento que incita a la sonrisa (sin importar si se es racional o fantasioso) es aquel en el que Cleveland ha de comportarse como un niño pequeño para que la anciana china siga contándole la historia. El racionalista no sentirá sino vergüenza ajena. Para el fantasioso, es lógico que el personaje tenga que comer galletas, beber leche y tumbarse en un sillón en posición fetal, porque es lo que él desearía hacer, y hace en realidad, cuando comienza a leer un libro de cuentos.

La película no puede considerarse una obra maestra desde el punto de vista cinematográfico. Es de una hechura correcta, un buen trabajo que no sobresale por nada especial. Incluso hay un fallo bastante grande en mi opinión en la elección de Bryce Dallas Howard como Story. Como representante del mundo acuático no llega a convencer, es demasiado simple como para despertar auténtica empatía o una idea de lo que puede ser el universo de las profundidades. Otro problema es la búsqueda de una moraleja demasiado obvia desde el principio. Puede apreciarse que la comunidad en la que aparece la narf es una comunidad “multicultural”: Hispanos, hindúes, afroamericanos…que colaborarán para encontrar el camino de vuelta para la ninfa… muy bonito, pero demasiado obvio.



Lo único siendo estrictos que hace sobresalir a esta película es el “argumento”, que me lleva a preguntar a los racionalistas que hayan visto El Protegido, una de las anteriores realizaciones de Shyamalan, y la hayan disfrutado, qué diferencia ven en la trama de las dos películas para que El Protegido sea considerada una muy buena película a pesar de su también ilógico punto de partida, y La joven del agua sea calificada como una película tediosa, incoherente y con tiempos muertos.

Otra pregunta: ¿Despierta esta película la misma incomprensión racionalista que libros como La Historia Interminable o El Señor de los Anillos? Si es así, no hay más que añadir: el odio de los racionalistas hacia La joven del agua no será menor y, añadiremos para gran indignación de los racionalistas, no menos irracional.

Un interesante detalle final que me gustaría destacar –que no afecta solo a este film, sino a muchos otros en el panorama del actual cine norteamericano-, está relacionado con los elementos hindúes que pueden rastrearse en pantalla. En La Joven del Agua, es un personaje de esta nacionalidad el elegido para dar la señal de cambio en un mundo corrompido Por supuesto, el hecho está relacionado con los orígenes hindúes de Shyamalan, pero como hemos dicho hay otras películas con el mismo signo (¿qué pinta en Plan Oculto el tema musical de puro estilo “Bollywood” que suena durante los créditos iniciales?), cuando no una clara corriente de cine «Bollywoodense». Para aquellos no familiarizados con las corrientes sociales de nueva hornada en Estados Unidos, hemos de apuntar que la minoría hindú en ese país está tomando en los últimos años una importancia cada vez mayor, no tanto en términos de población sino por su poder adquisitivo y por sus estrategicas adaptativas, similares a las de los árabes: círculos cerrados en los que las familias se ayudan entre sí y se ligan mediante matrimonios concertados. Puede que el cine USA busque la complicidad de este sector económico boyante, como intentó acercarse hace años a la población hispanoamericana con dudoso éxito.

Podéis leer otro artículo interesante en torno a la filmografía y motivaciones de M. Night Shyamalan, así como una entrevista con el director y un análisis específico de La Joven del Agua en Pasadizo.


Karl Rossmann




La Joven del Agua. Título original: Lady in the Water. Año de producción: 2006. Nacionalidad: Estados Unidos. Duración: 110 minutos. Guión y dirección: M. Night Shyamalan. Producción: M. Night Shyamalan, John Rusk, José L. Rodríguez y Sam Mercer (Blinding Edge Pictures y Legendary Pictures para Warner Bros. Pictures). Montaje: Barbara Tulliver. Fotografía: Christopher Doyle (c). Música original: James Newton Howard. Diseño de producción: Martin Childs. Diseño de vestuario: Betsy Heimann. Efectos visuales: Industrial Light & Magic. Intérpretes: Paul Giamatti (Cleveland Heep), Bryce Dallas Howard (Story), M. Night Shyamalan (Vick Ran), Jeffrey Wright (Mr. Dury), Bob Balaban (Harry Farber), Freddy Rodríguez (Reggie), Bill Irwin (Mr. Leeds), Sarita Choudhury (Anna Ran), Cindy Cheung (Young-Soon Choi), Mary Beth Hurt (Mrs. Bell). Estreno cinematográfico en España: 25/08/06.


Categoría: Hablando de cine 1 Comentario(s) & 0 Referencia(s)



Referencias


Comentarios
Comentario hecho por Pedro, el día 11-10-2006 11:36:39h.
Me parece interesante el debate que planteas a propósito de La Joven del Agua. De hecho me parece mucho más interesante que la película en sí, una de las más aburridas que he visto este año.

Un artista puede tener las pretensiones que quiera. Imaginar un nuevo universo mitológico, por ejemplo. Pero con un mínimo de habilidad, no con esa torpeza que hace desarrollar a los propios personajes, a través de unos diálogos farragosos y artificiales, todo lo que el director debería saber contar. Eso, por no hablar de sus vendetas personales contra los críticos, o su propio papel, nada casual, como escritor al que no se valora en su tiempo y al que el futuro elevará a la categoría de mesías.

Son todos esos errores, esos simbolismos forzados, escenas tan bochornosas como la de Giamatti imitando a un niño, las interminables explicaciones sobre la "función" de cada vecino en el drama, los que hacen que un "racionalista" se sienta del todo ajeno a la historia. Pensándolo bien, en el esclerotizado guión de Shyamalan es donde precisamente hay un exceso de cálculo y razonamiento...



Añadir un Comentario


Recordar datos

Hecho con Bitacorae | Alojado en Bitácoras.com | Diseño Raúl García

LaInformacion.com lainformacion.com - Medio Oficial de los Premios Bitacoras 2009